July 7, 2008
7mesesy28días.
Hoy quiero declarte mi amor.
Pájaros revolotean mi mente, viendo ese beso que clama compasión.
Cuentame de ese paisaje de tu corazón.
Enamórame. Intentalo de nuevo.
Eres un abecedario, las palabras que tienen aliento.
Tus pensamientos no crean mares y mueren peces de precipitación.
Tu hiel la recojo y la tiro en el inmenso olaje de otra pasión.
En tu frente hay trazos cansados, y en tus ojos el lamento de tanto dolor.
Más no llores si yo te quiero.
Reclínate repentinamente, pues el paisaje aún no muere.
Escucha.
Sí, la única verdad; entre una luz destellante.
Te quiero, aún cuando no el silencio no exista
dónte tu serás un bulto y yo seré la guadaña clavada en tus más dulces entrañas.
Esta noche es de benignidad, lucha corazón, lucha.
Noche, oh dulce noche bajo tu manto sollozo su perdón.
El paisaje le hace primera a la tristeza
el negro es clandestino esta noche y en silencio
marchas a lo más oscuro.
Duerme corazón, duerme, mientras escucho las voces clamar tu presencia
eres tan fino como aquella gema, oh persona difunta de mi razón.
Ignora mi negligencia de tanto amor.
Adiós bella amatista, hermoso misterio.
Y es en el instante de decir esta palabra que explota
esa palabra que hace gusanos en preciosas mariposas
los sonidos producen gritos de angustia
y ese beso de amor se convierte en una astilla
que no perdonará diciendo a la eliminación:
Yo te amo.*
[unoyunaemeesperandouncompás]
Pájaros revolotean mi mente, viendo ese beso que clama compasión.
Cuentame de ese paisaje de tu corazón.
Enamórame. Intentalo de nuevo.
Eres un abecedario, las palabras que tienen aliento.
Tus pensamientos no crean mares y mueren peces de precipitación.
Tu hiel la recojo y la tiro en el inmenso olaje de otra pasión.
En tu frente hay trazos cansados, y en tus ojos el lamento de tanto dolor.
Más no llores si yo te quiero.
Reclínate repentinamente, pues el paisaje aún no muere.
Escucha.
Sí, la única verdad; entre una luz destellante.
Te quiero, aún cuando no el silencio no exista
dónte tu serás un bulto y yo seré la guadaña clavada en tus más dulces entrañas.
Esta noche es de benignidad, lucha corazón, lucha.
Noche, oh dulce noche bajo tu manto sollozo su perdón.
El paisaje le hace primera a la tristeza
el negro es clandestino esta noche y en silencio
marchas a lo más oscuro.
Duerme corazón, duerme, mientras escucho las voces clamar tu presencia
eres tan fino como aquella gema, oh persona difunta de mi razón.
Ignora mi negligencia de tanto amor.
Adiós bella amatista, hermoso misterio.
Y es en el instante de decir esta palabra que explota
esa palabra que hace gusanos en preciosas mariposas
los sonidos producen gritos de angustia
y ese beso de amor se convierte en una astilla
que no perdonará diciendo a la eliminación:
Yo te amo.*
[unoyunaemeesperandouncompás]